Rana de Patas Rojas

Rana draytonii conocida como Rana de patas rojas, es una especie endémica de la región Mediterránea de California y del noroeste de Baja California. Es la rana nativa más grande del oeste de Norteamérica.

 

Las hembras adultas son significativamente más grandes que los machos, con una tamaño promedio hocico-cloaca de 13 cm versus 11.5 cm para los machos adultos.

Las parte ventral de las patas traseras de las ranas adultas se caracteriza por un color rojizo o rosa salmón, y el dorso es marrón, gris, oliva o marrón rojizo, marcado con pequeñas manchas negras y manchas oscuras más grandes e irregulares. En Baja California esta especie presenta una coloración rojiza solo en las patas traseras y no tan marcada como las ranas del norte de California.

 

La rana de patas rojas es altamente acuática y generalmente se le encuentra en pozas o estanques cercanos a los arroyos.

Rana de patas rojas en Rancho Meling, Baja California. (Foto: J.A. Soriano ©)


El canto de los machos de la rana de patas rojas es un sonido suave y de volumen bajo en comparación con otras ranas de la región. Consta de 5 a 7 notas que duran aproximadamente 3 segundos y son similares a un gemido o gruñido. Los cantos se escuchan principalmente durante la temporada de reproducción que es entre enero y marzo en Baja California.


Históricamente, esta especie se encontraba distribuida desde el norte de California hasta el noroeste de Baja California. Las ranas patas rojas fueron abundantes en gran parte de California. Sin embargo, actualmente la especie está casi extinta tanto en Sierra Nevada como al sur de su área de distribución. Actualmente, en  Baja California  solo esta presente al sur de su distribución, en cuatro de los nueve sitios históricos en los que se tenía el registro de esta especie.

 

Rana draytonii se encuentra catalogada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como especie Vulnerable. En México la NOM-059-SEMARNAT la clasifico como En Peligro de Extinción.

 

Los factores que han contribuido al declive poblacional de esta especie incluyen la destrucción y la degradación de su hábitat, la urbanización, el sobre pastoreo por ganado no manejado, sobre-explotación de agua y la introducción de especies exóticas.

 

Verde: distribución histórica, negro: distribución actual



¿Qué hemos estado haciendo?

Creación de pozas y mantenimiento

Uno de los problemas que enfrenta la rana de patas rojas es la falta de sitios de apareamiento, por lo cual en el 2018 iniciamos la construcción y restauración de pozas que permitiera a la especie aumentar el número de sus poblaciones. A la fecha, cuatro pozas se han construido, y una se ha restaurado en dos de los diez sitios donde aun persisten ranas de patas rojas en Baja California. 

 

Las pozas se construyen cerca del arroyo donde habitan de manera natural las ranas, en el 2020 las pozas fueron utilizadas por primera vez, registrando un total de 14 masas de huevos entre las pozas construidas y restauradas, lo que demuestra la importancia y el éxito del proyecto. 

Un factor importante ha sido el mantenimiento de las pozas referente a la remoción de vegetación excesiva de tule, el cuál aunque es importante como sitio de refugio y puesta de huevos, en exceso puede ocasionar la perdida total de la poza, es por ello que cada año en otoño realiza una remoción manual del 70-80% para asegurar que la  poza siga siendo funcional. Esto se ha logrado con la ayuda de multiples voluntarios, que felizmente ayudan a cuidar el habitat de las ranas, para asegurar que tengan un lugar seguro y disponible donde poner sus huevos en la siguiente época reproductiva. 

 

Puedes conocer más sobre las acciones de creación de hábitat en un corto documentar realizado en el 2018, puedes verlo aquí. 

 

Seguimiento de poblaciones

A partir del 2019 realizamos muestreos anuales de adultos en dos sitios, como parte de conocer el estado de las poblaciones y el impacto de los esfuerzos de conservación. Los datos estiman pocas ranas adultas para cada uno de los sitios (<50), pero esperamos que estos numero aumenten pronto. 

 

A partir del 2020 iniciamos monitoreos de masas de huevo en los dos sitios donde trabajamos, para conocer mejor el éxito reproductivo y la importancia de los esfuerzos de conservación. Los datos recabados del 2020 mostró que las fuertes lluvias suelen provocar una perdida importante de las masas de huevos, motivo que muestra la importancia de que las ranas cuenten con pozas seguras, que permitan la subsistencia de sus huevos, aun ante fuertes lluvias. 

 

Reintroducción a sitios históricos

Uno de los objetivos para lograr la recuperación de la especie a lo largo de su distribución es su reintroducción en sitios históricos, esto es sólo posible una vez que la amenaza que llevo a la extirpación de las poblaciones ha sido eliminada y el hábitat restaurado. En Baja California aún falta una largo camino para logarlo, sin embargo el sur de California ya estaba lista para ver de nuevo ranas de patas rojas en su hogar. 

 

En 2019 iniciamos colaboración con multiples instituciones de California y dada el excelente trabajo de cada uno de ellos, en marzo del 2020 se realizó la primera reintroducción de la rana de patas rojas el sur de California proveniente de Baja California, logrando poder observar nuevamente una especie que estuvo extirpada por más de 20 años. Nuevas reintroducciones están planeadas para el 2021 y 2022, para asegurar la subsistencia de las poblaciones reintroducidas. Esperamos que estas sean las primaras de muchos sitios donde la rana pueda regresar y podamos nuevamente disfrutar de su canto. 

 

Puedes leer sobre la reintroducción del 2020 en una nota publicada en LA Times, y de las actividades del 2021 en The Press Enterprise

 

¿Cuál es el siguiente paso?

Aún nos queda un largo camino, pero seguimos caminando paso a paso. Este 2021 estaremos construyendo una poza en el arroyo San Rafael, incrementando a tres sitios las acciones de recuperación. También visitaremos la Grulla en la Sierra San Pedro Mártir para evaluar el hábitat y las amenazas presentes, e iniciar acciones que eviten la extinción de esta población única de la rana de patas rojas. Además daremos seguimiento a las poblaciones de Rana draytonii en las pozas construidas, y se les dará mantenimiento a las pozas para asegurar que puedan seguir siendo utilizadas en el 2022. 

Fotos: J.A. Soriano